• La isla de La Graciosa

    Foto de la isla La Graciosa en Lanzarote

    La isla de La Graciosa se encuentra administrativamente asociada a la isla de Lanzarote. La Graciosa es la más cercana de las islas del archipiélago de Chinijo y la única habitada. Las restantes islas del archipiélago Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste y Alegranza son muy pequeñas, se las considera islotes.

    La Graciosa tiene 29 kilómetros cuadrados y unos 660 habitantes aproximadamente. Esta pequeña población vive en dos únicas ciudades: La Caleta del Sebo y Pedro Barba. Exceptuando las ciudades, el resto de la isla es reserva protegida, dentro del Parque Natural Archipiélago Chinijo.

    La isla mayormente vive de la pesca y el turismo, siendo este segundo una actividad en auge. Las comunicaciones con La Graciosa se efectúan por mar, lo que hace que mucha gente que visita Lanzarote descarte esta pequeña isla de hermosas playas virginales. Dentro de la isla los desplazamientos se pueden hacer en coche, aunque no hay carreteras asfaltadas. Otra buena alternativa para mover en La Graciosa es la bicicleta, las distancias son cortas y además se hace ejercicio.

    Aunque te puedes alojar en La Graciosa, la oferta hotelera es reducida. Te recomendamos alojarte en Luabay Lanzarote Beach. La Graciosa es un destino poco común y sólo para viajeros deseosos de aventura y tranquilidad. En la isla no hay clubes nocturnos, ni pomposos restaurantes, aquí solo hay playas solitarias y mucha calma. Los parajes de la isla son maravillosos, el componente volcánico se nota en cada rincón, pero a diferencia de otras islas aquí las playas son de arena rubia.

    A La Graciosa, le llaman la isla llana, porque a diferencia de sus hermanas mayores carece de grandes elevaciones. Sin embargo, subir al pico Las Agujas, la mayor elevación de la isla con 266 metros, es ideal para entender la fisonomía de la isla además de ser un hermoso paseo.

    La mayoría de la actividad turística se concentra en la ciudad de Pedro Barba, aquí  se encuentran las casas de los lanzaroteños que durante los años treinta emigraron en busca de una vida más tranquila. Las dos playas más bonitas de La Graciosa, son Las Conchas y Francesa. Ambas de gran longitud y complicado acceso, dado su aislamiento.

    Una vez en La Graciosa se pueden hacer muchas cosas, como visitar la Reserva Marina, senderismo, bicicleta, submarinismo y pesca deportiva. Destaca especialmente las visitas a la reserva marina más grande de Europa; una excursión en barco que incluye visitar las restantes islas del archipiélago y hacer una inmersión para ver alguna de las 304 especies que aquí coexisten.

    Verónica Montuenga
    Verónica Montuenga
    Soy una viajera empedernida, me encanta conocer al mundo y sus culturas. He dado la vuelta al mundo dos veces y desde hace años me dedico a ayudar a viajeros a encontrar el destino perfecto y las vacaciones perfectas.

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