Invitamos hoy a quienes gusten de bucear por los resquicios de la buena gastronomía tradicional, a probar uno de los platos más suculentos y deliciosos del recetario del Levante español. El caldero de pescado es, sin duda, sinónimo de sabor y aroma del Mar Menor.
Como casi todas las buenas recetas de las riberas del Mediterráneo, la combinación de ingredientes surge de la necesidad de los más humildes por nutrir una mesa con lo que la tierra produce.
En este caso, la región murciana combinaba tres grandes productos, el grano de arroz bomba, tan característico de la zona levantina; las hortalizas de la huerta murciana, conocida como la Huerta de Europa por la excelente calidad de sus frutas y verduras; y el pescado de roqueo, tan típico del Mediterráneo.
Los pequeños pueblecitos de pescadores, faenaban las aguas en épocas difíciles y llevaban a sus hogares las piezas que no habían logrado vender en los mercados. La necesidad y la falta de medios para conservar el producto, obligaban a comer el pescado inmediatamente y lo hacían combinándolo con otro de los grandes ‘quitahambres’ de la historia, el grano de arroz.
La frescura del pescado recién cogido y la capacidad para absorber sabores del arroz de la zona, se unían a la destreza de las madres de familia, afanosas en la cocina para conseguir arrancar matices impresionantes a las recetas caseras.
El caldero del Mar Menor se ha convertido en la actualidad en un plato gourmet, exquisito y con solera que nadie que pasee por la región murciana debe perderse.
Imagen en Creative Commons or Public Domain: Flickr/jlastras
