En Murcia, disfrutando de una maravillosa estancia en el Be Live Mangalan Hotel & Spa, se nos presenta una fantástica ocasión para descubrir una de las principales denominaciones de origen del estado español, que no pasa desapercibida para ningún enólogo que se precie.
Indudablemente hablamos de la D.O. Jumilla, que ampara los caldos procedentes de unas 30.000 hectáreas de viñedos que se distribuyen por los campos de cultivo de Murcia y Albacete.
Dicen los entendidos que esos vinos de Murcia poseen la alegría de la juventud y la osadía de la ingenuidad, lo que les confiere al paladar una inigualable experiencia, cargada de originalidad.
A pesar de ello, hablamos de una región en la que la uva está presente desde antes de la llegada de los romanos a España; aunque no fue hasta el siglo XIX, cuando una plaga de filoxera acabó con importantes viñas de Francia y la Península Ibérica, cuando los caldos de Jumilla, milagrosamente salvados de la catástrofe, comenzaron a encontrar su sitio.
La variedad de uva Monastrell es la encargada de dar el toque más personal a los vinos de Jumilla. Matices, aromas, sabores y brillos que despiertan en boca sensaciones únicas y fáciles de encontrar a través de una fresca copa de rosado o de un buen trago de tinto.
Hoy, una fabulosa forma de descubrir la historia de este vino, es siguiendo una de las rutas que han trazado desde la Oficina de Turismo de Jumilla. Gastronomía, historia, cultura, música, catas, bodegas… Es una buena manera de explorar la región, disfrutar de sus gentes y probar el buen vino.
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