• Los bares ambulantes de Varadero

    Varadero

    Sol, calor, sudor, sed… El inquieto caminante pasea por Varadero anhelante por encontrar rincones nuevos y… ¡líquido fresquito! Es el estigma de una ciudad bendecida por el sol y las temperaturas elevadas.

    Sin embargo, encontrar algo con que remojar la garganta y refrescar el cuerpo no es nada difícil. A la multitud de restaurantes y kioscos que pueblan la turística ciudad de Cuba, se suma una infinidad de pequeños bares ambulantes, dispuestos a apagar nuestra sed a la vuelta de cada esquina.

    Refrescos fríos envasados y agua fresca, pero lo que más se vende en estos puestecitos, construidos con chapones de madera y dotados de pequeñas ruedas para facilitar su transporte, son los granizados.

    Cargados con un pequeño depósito de hielo picado y aprovisionado con numerosas botellas de jugos de frutas naturales, los vendedores matanceros hacen más fácil el paseo por las calles coloniales -que también las hay y preciosas- de Varadero.

    Por menos de un peso cubano, los caminantes pueden aliviar la sed con deliciosos zumos granizados y proseguir con el descubrimiento de la ciudad. Eso sí, resulta imprescindible que recordemos las principales medidas sanitarias, para que no seamos colonizados con un virus que nos provoque enfermedades, como las enterocolitis tropicales, tan afines al turista.

    En este sentido es conveniente tener presente que, aunque tomemos agua mineral y bebidas envasadas, el hielo puede ser fuente de contagio. Es por ello que debemos asegurarnos de que los cubitos helados estén confeccionados con agua embotellada y, ante la duda, mejor del tiempo.

    Imagen en Creative Commons: Flickr/Aaron Nakama

    Ana Pérez
    Ana Pérez
    Ha estudiado en distintos países y en varias lenguas, lo que ha marcado su carácter y ensanchado sus miras. Desde hace unos años orbita en la blogsfera como editora de contenidos.

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